sábado, 27 de julio de 2013

Crónica de un rumor pueblerino

Ellos llegaron un día, el rumor de su llegada se esparció tan rápido como los puterios del nuevo embarazo de turno.
Retomemos, antes que siga divagando, llegaron, compraron una de esas casonas enormes que ya estaban en desuso, es más, las casonas se peleaban por ser usadas.
El tema eran los vecinos, los vecinos salían de sus casas a mirar la primera acción de esos recién llegados como si fuera que los Coneheads se mudaron a la casona.
 Lo primero que hicieron estos nuevos descarados  fue poner un toldo azul, que daba a la ruta. Ahí, el primer motivo para criticarlos: un toldo en la casona, que manera de venir a romper la estética. Estaban arruinando una obra arquitectónica de primera mano.
Las usuales asistentes al supermercado parecían estar a punto de chocarse el blindex de tanto mirar, y el cuello definitivamente se les había alargado unos cuantos centimetros, de tanto estirarlos. Las piernas, por más puntas de pie que hicieran, seguían cortas.
Luego del toldo, los desfachatados ubicaron lo que parecían ser gradas, pero luego no se ubicó gente, se ubicaron cajones, en los que luego fueron acomodadas verduras y frutas.
¡Si, señora! ¡Si, señor! De ésta manera se confirma el chisme que circuló durante meses, ese que desveló a tantos, que hizo que las viejas usen lentes oscuros otra vez para disimular la dirección en la que iban sus ojos. Ese que llevó a Doña Rosa a cruzarse a la vereda de enfrente al ver ese repugnante toldo azul de lo que decía ser una verdulería, cuyos dueños no sólo eran dueños del dicho local, sino que también
cosechaban su propia verdura para vender, lo que localmente se conoce como quinteros.
Ahora ustedes se preguntarán, porque tanto lío por un toldo de morondanga y una verdulería. No les conté que los dueños de la verdulería son de Bolivia. Y ése es el revuelvo, la llegada de los bolivianos.
Pero también dejé afuera otro detalle, las asistentes al supermercado del que pueden espiar a los bolivianos, asisten a un supermercado chino. 

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