lunes, 13 de agosto de 2012

II

Ana estaba en su cama, escuchaba el tic-tac del reloj, o quizás era un reloj/corazón esperando su respuesta.
Se  repitió a sí misma la pregunta ¿Dónde te nació el amor? fue descartando ideas, lo primero en descartar es que nació de los dos, si bien no era mentira, pero era caer en una trillada obviedad, y lo único que iba a lograr era aburrir al interrogador, honestamente, era lo que Ana menos quería.

A seguir pensando Ana, se dijo.

| tə bi kənˈtɪnjuːd |


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